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Radiografía del virus en la Comunidad de Madrid: 6,6 millones de habitantes en el epicentro de la pandemia

Radiografía del virus en la Comunidad de Madrid: 6,6 millones de habitantes en el epicentro de la pandemia 1

Desde que España entró en la nueva normalidad tras el confinamiento general, la Comunidad de Madrid se ha ido convirtiendo, semana a semana, en el foco y centro principal del rebrote de la pandemia de COVID-19. En dos meses ha pasado de una incidencia acumulada en 14 días de 9 casos por 100.000 habitantes el 15 de julio a otra de 642 el 16 de septiembre. Está la primera en esa lista seguida de Navarra (con 527), La Rioja, Castilla-La Mancha y Aragón (que están en 374, 359 y 344).

Así, a mitad de septiembre, Madrid es, de nuevo, el epicentro de la COVID-19. No solo la capital sino toda la región donde están nueve de las 10 ciudades españolas con mayor incidencia acumulada. En algunos distritos de Madrid ciudad esa incidencia supera los 1.000 contagios por cada 100.000 habitantes, lo que multiplica por más de cuatro la media nacional. Esta situación se hace sentir en la asistencia sanitaria, cada vez más exigida, tanto en los centros de salud como en los hospitales.

Los casos y la transmisión han ido creciendo mientras el Gobierno autonómico tenía grandes dificultades para cumplir con el plan de control de la enfermedad necesario para iniciar la desescalada del confinamiento y mantener la nueva normalidad: no fue capaz de contratar los rastreadores comprometidos. Pidió trabajadores a los ayuntamientos y pretendió reclutar voluntarios entre licenciados de la Universidad Complutense. Incluso privatizó a toda prisa una parte de este colectivo al admitir en la propia convocatoria de contrato que no podía dar el servicio. Tampoco reforzar la Atención Primaria, señalada como piedra angular del sistema de detección precoz.

Quitando Lorca (Región de Murcia), las ciudades de Madrid son las que peores datos epidemiológicos han acumulado a estas alturas. La localidad de Parla lidera el ranking nacional con una incidencia de 992 casos por 100.000 habitantes. Tras la localidad murciana, que es la segunda, están Alcobendas, Fuenlabrada, Madrid, Collado Villalba, Torrejón de Ardoz, San Sebastián de los Reyes, Getafe, Alcorcón, Majadahonda y Colmenar Viejo. Todas están entre los 800 y los 500 contagios cada 100.000 vecinos en los últimos 14 días. Muy por encima del promedio en España. Hay que bajar hasta el puesto 13º para encontrar una localidad fuera de la Comunidad de Madrid: Arrecife, en las Palmas.

En la ciudad de Madrid la distribución de la pandemia refleja unas desigualdades por zonas abismales. El acomodado distrito de Chamberí es el que registra menor incidencia: 291 casos/100.000 habitantes. En la otra punta están distritos del Sur como Puente de Vallecas (1.241 casos), Villaverde (1.156) y Usera (1.156).

En este sentido, la presidenta Isabel Díaz Ayuso contó este martes durante el debate del estado de la región que “la mayoría de los contagios se dan en los distritos del Sur (…). Efectivamente, se están produciendo entre otras cosas por el modo de vida que tiene nuestra inmigración en Madrid y por la densidad de población. Es una forma de vivir en Madrid”.

Respecto a la densidad de población, Villaverde está en 7.380 habitantes por Km2, Puente de Vallecas en 15.204 y Usera en 17.330 mientras Chamberí, mucho menos extenso, se va a los 29.364 habitantes. Sin embargo, ese trío donde la enfermedad se multiplica mucho más sí presenta la menor renta per cápita de la ciudad con algo más de 9.000 euros por vecino. La mitad, grosso modo, del distrito con los mejores datos: Chamberí. En este sentido, la población extranjera en Usera, Puente de Vallecas y Villaverde supera el 20% de los habitantes mientras en el mismo Chamberí ronda el 12%, según los datos municipales.

Con estas cifras, la presión sobre el sistema sanitario madrileño sigue subiendo. A la saturación en Atención Primaria, cuya situación ha provocado la convocatoria de una huelga en los centros de salud a partir del 28 de septiembre, se van uniendo los hospitales. De hecho, desde el 20 de agosto se ha más que duplicado el número de ingresados hospitalarios por COVID-19. En esa fecha se contabilizaron 1.245 ingresados y un 9,5% de ocupación de camas. El 16 de septiembre eran 3.207 y un 22%. Algunos hospitales, sobre todo al sur de la región, también han alertado ya de que se están llenando las unidades de cuidados intensivos. La Consejería de Sanidad asegura que no se llega al 40% de ocupación en UCI, aunque contabiliza los espacios extra habilitados durante el pico de la primera ola de la pandemia.

La cuestión es la Comunidad de Madrid es la región de la Unión Europea donde la COVID-19 está más acelerada, según los informes del Centro Europeo de Control de Enfermedades. Y la capital también se destaca entre las grandes urbes de Europa. Díaz Ayuso intentó excusarse hace unas semanas afirmando que la situación se asemeja a la de “cualquier ciudad europea”. Sin embargo, los datos no apoyan esa declaración. París, Bruselas, Ámsterdam, Berlín, Atenas o Londres presentan una mejor situación.

Mientras la enfermedad se expandía por la Comunidad creando la situación que reflejan todas estas variables e indicadores, el equipo de Isabel Díaz Ayuso ha repetido durante todo este periplo de escalada pandémica que gran parte del peligro venía del aeropuerto de Barajas (competencia del Ejecutivo central). Si Ayuso afirmaba el 25 de julio que “seguimos con un sistema de vigilancia especial. El virus es ya casi inexistente a no ser que vuelva a entrar por algunas vías, sobre todo aéreas. El aeropuerto tiene que estar con nosotros. El Gobierno se está quedando muy corto y lo vamos a lamentar en pocos meses”, su vicepresidente Ignacio Aguado llamaba a la infraestructura “coladero” el 26 de agosto. El 15 de mayo pasado, Ayuso afirmaba que Madrid estaba “preparada “y había “cumplido” para comenzar la desescalada a pesar de la negativa del Ministerio de Sanidad. Su vicepresidente también presionaba al decir que el Gobierno atacaba a la Comunidad y que su sistema sanitario estaba “preparado para afrontar un rebrote”. Este jueves 17 de septiembre, el mismo Aguado ha declarado que “es imposible acabar con una epidemia de estas características desde un gobierno regional”.

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