Connect with us

Noticias

La oportunidad histórica del constitucionalismo

La oportunidad histórica del constitucionalismo 1

España ha comenzado el nuevo curso con el número de contagios de coronavirus al alza, con autónomos que tienen que bajar la persiana de su negocio por falta de ingresos y padres que llevan a sus hijos al colegio con el mayor de los miedos. Estos son solo algunos de los problemas que estamos sufriendo como consecuencia de la crisis sanitaria, económica y social; una crisis que en Cataluña es aún más grave debido a que quienes nos gobiernan llevan diez años dedicándose a dividir a los catalanes en vez de fortalecer nuestra comunidad.

A un día del triste aniversario del golpe contra la democracia provocado por los partidos separatistas, podemos volver a afirmar, sin ambages, que el «procés» ha resultado un fracaso mayúsculo y que llegó a su ocaso definitivo el año pasado con una condena por sedición y malversación que nos daba la razón a los que, con tesón, hemos defendido al constitucionalismo en las calles y en las instituciones.

Durante aquellos aciagos días de 2017, las fuerzas constitucionalistas que representamos a la mayoría de los catalanes en el Parlament nos unimos en una suerte de coalición momentánea en los momentos más difíciles frente a Puigdemont y Junqueras, que hoy pontifican sobre la democracia y se presentan como héroes después de haber pisoteado los derechos de los españoles y haberse cargado el Estatut y la Constitución con una declaración unilateral de independencia. Dos figuras políticas que solo han mirado por sus intereses y que aún tienen a los catalanes como rehenes de sus peripecias personales.

La realidad es que aquellos días 6 y 7 de septiembre, los constitucionalistas que estábamos en primera fila y que representamos a más catalanes que el separatismo nos unimos para parar el golpe liderados por la valentía de Inés Arrimadas. Y en semanas, a esa unión entre constitucionalistas le siguieron centenares de miles de catalanes en las calles y en las urnas. Ahora, en tiempos de pandemia, con una crisis económica galopante y un «procés» fracasado que es una piedra en el zapato de la reconstrucción, con la oportunidad de tener por fin unos gobernantes comprometidos con la democracia y con todos y cada uno de los catalanes, ¿quién puede oponerse a un acuerdo para sumar y gobernar con Cs, PP, PSC e independientes? ¿Cómo no vamos a unirnos las personas que buscamos la moderación y la sensatez para defender a los catalanes que están desamparados por un Govern nefasto?

Tenemos la oportunidad histórica de unir a quienes no desean más aventuras totalitarias y secesionistas, y hacerlo asumiendo que, además de ganar al nacionalismo, debemos llegar a acuerdos para gobernar y poner fin al monotema que impide que nos preocupemos de las familias vulnerables, de quienes ven peligrar su pequeño negocio o de aquellas personas que se desesperan por encontrar un puesto de trabajo.

Desde Cs damos un paso adelante conscientes de que no podemos permitirnos otra década de culebrones separatistas sin que nadie se ponga a los mandos del Govern para hacer que Cataluña vuelva a ser sinónimo de prosperidad y progreso. Tendemos la mano a los partidos constitucionalistas y les pedimos responsabilidad para que, juntos, podamos recuperar la fraternidad entre catalanes y nuestros vínculos afectivos con el resto de España, que son enormes. Que la relación entre los catalanes y el resto de los españoles vuelva a ser de respeto y admiración mutuas, con ilusión por construir un futuro de éxitos compartidos.

Lideramos la oposición durante el golpe y ahora, en estos tiempos de profunda crisis, tenemos el propósito de liderar una coalición constitucionalista que permita reconstruir Cataluña después de una década perdida. Podemos lograrlo si lo hacemos juntos. Más de la mitad de los catalanes y el resto de los españoles nos están esperando.

Fuente

+ Información
Pulsa para comentar

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *